
Para poder hablar de aprendizaje y más concretamente de aprendizaje invisible, debemos de tocar primero dos conceptos: calificación y evaluación. Debe quedar claro que la labor profesional de un docente no es solo calificar sino, sobre todo, evaluar.
La evaluación se puede realizar por diferentes métodos y puede ser entendida de diferentes maneras. Está claro que el concepto se refiere a "medir" de una manera u otra el rendimiento y los resultados que se alcancen con el estudio de determinadas materias, pero, lo más importante no es analizar eso, sino el aprendizaje alcanzado por el alumno, lo que hace de la evaluación una cuestión más compleja de lo que aparentemente es, tal y como discutimos en el debate del lunes, existiendo infinitud de métodos para realizarla.
También mencionamos la existencia de los contenidos, y el hecho de que éstos, están ahí fuera, al alcance tanto de profesor como del alumno y su correcto empleo hace que se alcance un aprendizaje eficiente.
En este concepto interviene la autonomía del alumno, es decir, la confianza por parte del alumno en que sus propias decisiones para alcanzar, conocer o comprender algo no son excluyentes de otras, como pueden ser las del profesor. Si el objetivo es adquirir un determinado conocimiento, lo importante no es el camino que se siga para adquirirlo, sino la adquisición en sí, y esto es algo de lo que el alumno debe ser consciente en todo momento, y que el profesor tiene que buscar las mejores herramientas para apoyarlo y evaluarlo correctamente.
Teniendo claros estos conceptos, llegamos al "seguimiento del aprendizaje del alumnado" y debatimos de entre las mil maneras de realizarlo, cuál es la mejor o más eficiente, llegando a la conclusión de que todo depende del punto de vista del cual se mire (alumno o profesor) y de la manera que tiene uno y otro de enseñar o comprender y estudiar, respectivamente.
En el debate realizado intentamos contestar a la pregunta
¿ qué se califica en los sistemas educativos obligatorios? La mayoría estando de acuerdo en que el sistema educativo actual y la manera de enseñar tiene varios fallos; lo que se evalúa la mayoría de las veces es el rendimiento y no el aprendizaje adquirido, que sería lo deseable.
Sabiendo todo esto, podemos llegar al concepto de Aprendizaje invisible que es aquél que procura integrar el aprendizaje desde diversas perspectivas. Así, este tipo de aprendizaje tiende a llevarnos hacía una educación adaptada a la sociedad actual, basada en el conocimiento, en las interacciones sociales y en la construcción, colaboración y gestión del conocimiento y la información… más allá del aula y del espacio físico.